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Usar el hilo dental y cepillarse los dientes deben ir de la mano como los dos aspectos fundamentales del buen cuidado bucal, y es importante seguir la técnica adecuada para ambas actividades. Utilizar las técnicas correctas al cepillarse los dientes, dos veces al día, y usar el hilo dental a diario, ayudará a promover la salud bucal a largo plazo.
Incluso si usted se ha estado cepillando los dientes y utilizando el hilo dental desde la infancia, es probable que con los años haya desarrollado algunos malos hábitos, tales como cepillarse muy fuerte, ignorar las muelas traseras y olvidarse de usar el hilo dental.
Tenga en cuenta estas recomendaciones cuando cepille sus dientes, sea antes o después de utilizar el hilo dental:
Sostenga su cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados sobre la línea de las encías.
Cuando cepille sus dientes, mueva el cepillo suavemente hacia adelante y hacia atrás sobre la parte delantera, trasera y superior (superficie de masticación) del diente. No frote con fuerza a lo largo de la línea de las encías, ya que podría irritarlas.
Recuerde cepillar (y usar el hilo dental) detrás de sus dientes frontales inferiores. Use las cerdas ubicadas en la punta del cepillo para alcanzar esa área. Si le resulta difícil alcanzar esa área con un hilo dental regular, pruebe un portahilo manual o eléctrico.
Otro elemento que complementa el cuidado oral es cepillarse la lengua. Este paso refrescará su aliento y eliminará muchas más bacterias que causan la caries. Además, si está en riesgo de que se le acumule la placa o de sufrir una enfermedad de las encías, considere añadir un enjuague bucal antiséptico a su rutina de cuidad bucal.




