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¿EL NACIMIENTO DEL DIENTE DE LECHE CAUSA FIEBRE? QUÉ HACER PARA TRATAR ESTE PROBLEMA

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Como era de esperar, el nacimiento de los dientes de leche puede provocar una serie de inconvenientes para el niño. Estos incluyen exceso de saliva y encías rojas e hinchadas. 

Por lo tanto, es bastante común que los pequeños mastiquen cualquier cosa durante este período para intentar aliviar el dolor. Pero ¿este proceso podría incluso causar fiebre? Para aclarar esta duda, Sonrisología ha elaborado un artículo especial con todo lo que necesitas saber sobre el tema. 

EN PRIMER LUGAR ¿CUÁNDO NACEN LOS DIENTES DE LECHE?

Este es sin duda uno de los momentos más esperados por los padres: ver aparecer los primeros dientes pequeños en la boca de su hijo. Esto comienza a suceder generalmente alrededor de los 6 meses de edad, pero no ocurre de una vez. En otras palabras: no vayas a pensar que todos los dientes del pequeño nacieron juntos. De hecho, este proceso es gradual, por lo que puede llevar algunos años. Los primeros en aparecer son los dos del frente del arco superior, pero es hasta los tres años que tu hijo debe tener los 20 dientes de leche en la boca

¿LA FIEBRE PUEDE SER UN SÍNTOMA DEL NACIMIENTO DE LOS DIENTES DE LECHE?

Aunque mucha gente lo cree, el nacimiento de los primeros dientes del niño no está relacionado con esta afección. La erupción de los dientes puede provocar malestar e irritación, pero no fiebre alta. Resulta que el inicio de la dentición ocurre en la misma etapa en que los niños comienzan a tomar objetos con las manos y a llevárselos a la boca, lo que puede resultar en infecciones y, en consecuencia, fiebre. Por esta razón, es importante que los padres presten especial atención durante este período para evitar complicaciones.

¿QUÉ HACER PARA ALIVIAR EL MALESTAR DEL NIÑO DURANTE ESTA FASE?

Es importante entender que la dentición es un proceso natural y que puede causarle muchas molestias y malestar al niño. Aún así, en principio, no hay ninguna razón para llevar a tu hijo al dentista, ya que esta no es una enfermedad, sino una fase de transición común en todos los niños. 

Sin embargo, estas molestias pueden aliviarse con algunas soluciones caseras muy sencillas. Los masajes con un dedo limpio y envuelto en una gasa o un pañal humedecido con suero fisiológico, por ejemplo, pueden aliviar el dolor por un tiempo. En este caso, lo ideal es que los movimientos sean ligeros y circulares para no lastimar las encías del bebé. Además, el uso de mordedores fríos y alimentos y bebidas frías o helados también son bienvenidos, ya que la baja temperatura ayuda a reducir los síntomas locales de inflamación y contribuye al alivio del pequeño.